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sábado, 2 de noviembre de 2019

Financial Times pide 'resetear' el capitalismo

Aquel otoño de 2008, tras el terremoto mundial que supuso la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, una de las frases que no sed caía en las bocas de los líderes políticos de Occidente fue “refundar el capitalismo”. El entonces presidente francés Nicolas Sarkozy fue el más beligerante con la idea. En la cumbre de G-20 en diciembre de ese año, en Washington, la presentó oficialmente. Por “refundar el capitalismo” entendía restar poder al ‘mercado’ en las economías. “Hay que refundar el capitalismo sobre bases éticas, las del esfuerzo y el trabajo, las de la responsabilidad, porque hemos pasado a dos dedos de la catástrofe”. Y concluía que había que terminar con la “autorregulación del mercado”. Ni que decir tiene que aquello terminó en nada, o en casi nada.

Es posible que estemos viendo las consecuencias de aquel no hacer nada. Estas semanas se reproducen manifestaciones en medio mundo, en las que los ciudadanos piden un cambio en sus gobiernos para revertir la crisis económica. Felipe Sahagún hacía un magnífico repaso de ello el domingo 27 de octubre en este periódico. Cierto que no todos los países en los que hay protestas tienen gobiernos neoliberales -como los llama la izquierda-, pero es verdad que el descontento crece porque la crisis ha ahondado las diferencias y la pobreza ha crecido en determinados sectores sociales.

El hecho es que vuelve el concepto “refundar el capitalismo”. El nada sospechoso ‘Financial Times’ ha lanzado la iniciativa ’The new agenda’, uno de cuyos postulados es que es el momento de resetear el capitalismo, precisamente porque las consecuencias de la recesión muestran que lo viejo no sirve. El domingo reafirmaba esa intención en un editorial, -‘El capitalismo responsable requiere nuevas normas, se titulaba- en el que invitaba a reflexionar, sobre todo, a los empresarios. Y planteaba una cuestión que, para la economía de libre mercado puede parecer una herejía al plantear que las empresas dejen de pensar sólo en salir a bolsa para crecer y exploren otros caminos. Porque cotizar añade una presión para favorecer al accionista -’stockholder’, en inglés- que hace olvidar los intereses del resto de sectores implicados en la empresa: trabajadores, proveedores, clientes… - los ‘stakeholders’-: “Los jóvenes empresarios ya lo saben y deberían tener la opción de elegir modelos que se adapten a cumplir esos objetivos, más allá de la salida a bolsa”. A lo mejor, lo que no consiguieron los gobiernos hace diez años, lo logra la iniciativa privada en el futuro.

(Publicado en El Mundo el 29 de octubre de 2019)

miércoles, 8 de marzo de 2017

"El Estado del Bienestar está en un callejón sin salida"




El economista Juan José Toribio (1940) es optimista, pero plantea con realismo los retos que tienen las sociedades occidentales, desde el difícil mantenimiento de la protección social hasta el populismo, pasando por el proteccionismo y la revolución tecnológica. Liberal formado en Chicago, dice que la creación de empleo es la mejor forma de acabar con la desigualdad que la crisis ha dejado en España.

-¿Qué ha quedado tras la mayor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial? -Seguramente la crisis ya ha pasado, pero nos ha dejado unas consecuencias importantes, una sociedad muy distinta a la de antes. Ahora vivimos en sociedades muy endeudadas, en las que ha desaparecido una parte importante del tejido empresarial que ya no puede renovarse. Como consecuencia, se ha generado desempleo, en unos países más que en otros y en España especialmente. Ello ha creado desigualdad, tensiones sociales y populismo. Y todo esto se refleja en cambios en el pensamiento económico y en las formulaciones políticas.

-Nada de optimismos entonces...
-En el pensamiento económico gana terreno la idea de que el mundo ha entrado en lo que Larry Summers ha definido como «estancamiento secular». Se debe al legado de la crisis y a otras por dos razones. Una es la demografía. La población del mundo crece a un ritmo desacelerado y está envejeciendo. Con una población estancada y envejecida, el consumo no va a ser dinámico. La otra razón es tecnológica. La revolución digital exige muy bajos niveles de inversión, entendida como formación bruta de capital fijo -aunque sí en capital humano-. Si el consumo no despega por la demografía y la inversión tampoco por la tecnología, obviamente el PIB mundial estaría condenado a un estancamiento. Yo no participo de ese pesimismo, pero debemos reflexionar seriamente sobre ello.

-Coincidirá en que el resultado de la crisis ha sido un incremento de la desigualdad social. 
-Sí, pero con matices. La desigualdad en el mundo ha disminuido notablemente: hoy la renta per cápita de los países emergentes se ha acercado a la de los desarrollados y no se ha producido por iniciativas caritativas, sino por la globalización. Dentro de los países avanzados sí ha tenido lugar ese estancamiento de las rentas de las clases medias a la vez que se ha incrementado la de las clases más elevadas que han sabido acomodarse a las exigencias de la globalización: los nombres que hoy están entre las mayores fortunas del mundo no son los de antes, sino los empresarios que han sabido aprovechar esa globalización.

-¿Y en España? 
-España ha sido el país en el que la crisis ha impactado más en el empleo por la rigidez de nuestro mercado laboral. En otros sitios se reflejó en reducciones de salarios, trabajos a tiempo parcial, etc. Aquí no, y eso ha dado lugar a una fuerte caída de las rentas más bajas, que por eso han soportado mucho peor la crisis. Entonces, si el paro es la mayor causa del incremento de la desigualdad, la mejor forma de luchar contra ella es generar empleo. No hay otra.

-Para nivelar esa desigualdad algunos políticos propugnan las rentas básicas.
-La idea de una renta básica viene del liberalismo, de Milton Friedman, en los 60. Pero lo que entonces se preconizaba era una renta generalizada para sustituir a los esquemas de protección: educación y sanidad públicas, etc. Otra cosa muy distinta es una renta básica que se suma a la protección social habitual. Esto es mucho más discutible, porque no es viable. Cuando vivimos en sociedades como la española con un endeudamiento público superior al 100% del PIB e inevitablemente aumentando se impone un cálculo racional y profundo sobre su coste. Además, hay que ver si una renta de ese tipo tiene sentido en una sociedad en la que ya tenemos otras formas de protección social.

-Si eso no es posible, se condena a los de abajo. 
-Algunos hablan de un complemento al salario para los jóvenes -algo así como una subvención al trabajo- para facilitar el empleo. Creo que antes de pensar en subvencionar el trabajo hay que dejar de penalizarlo. En España son tales y tantas las regulaciones en el mercado laboral que generar empleo es difícil, y con un alto paro surgen los problemas de distribución de la renta y los populismos. Por eso el populismo español es distinto al de los países centroeuropeos. Aquél es de clases medias que han sufrido con la globalización y se basa en el nacionalismo. El populismo español es el de los expulsados del mercado de trabajo, que lo son por las distorsiones que tenemos y no por la maldad de los empresarios y de las clases altas. Y no tiene ningún sentido nacionalista.

-¿No se están diluyendo las fronteras entre el liberalismo y la socialdemocracia? 
-A nivel intelectual no, pero sí a la hora de afrontar los problemas. La aplicación de la ideología socialdemócrata en los últimos decenios nos ha llevado a una especie de callejón sin salida. Es muy difícil que podamos avanzar todavía más en el Estado de Bienestar porque requiere más subidas de impuestos. Por otro lado, ya es imposible desmontar la protección social. Así estamos. Los socialdemócratas son incapaces de proponer nada más porque han agotado su ideología y los liberales no encuentran fórmulas que den marcha atrás para hacer viable el sistema. Estamos en un momento de desconcierto. De ahí el Brexit, el proteccionismo, el independentismo...

-Ha citado el 'Brexit', que ya ha cambiado la historia de la UE.
-El problema del Brexit es que se trata de un proceso que nadie quería haber emprendido. No lo quería el Gobierno británico de Cameron y tampoco Europa. Dicho esto, los británicos tienen un punto fuerte en la negociación que es el superávit comercial que tiene la UE con el Reino Unido, de manera que si se cierran mercados sufriríamos más que ellos. Nuestra fortaleza es el sector financiero: el pasaporte único bancario, la libertad de movimientos de capital y de prestación de servicios bancarios. Este sector es casi un 9% del PIB británico. Por eso la City votó no al Brexit. Al Reino Unido le interesa casi exclusivamente el control de la circulación de personas. Para la UE, además, el problema no es sólo la mera negociación con el Reino Unido sino el peligro del contagio. Sobre todo, de que vuelva la desconfianza sobre la continuidad de la eurozona y del euro como moneda.

-Un riesgo que es real. En Francia, Marine Le Pen ya ha anunciado un referéndum para la salida.
-Y en Austria, en Holanda y en Alemania hay movimientos importantes en este sentido... Es un riesgo que para España y los países del sur sería catastrófico porque la simple sospecha de ruptura puede elevar otra vez las primas de riesgo. Debemos analizar qué tipo de Europa queremos. Si lo sabemos hacer bien, el paso siguiente será ir hacia más unión, pero en 2017 y 2018 el riesgo está ahí. Es el problema más importante ahora en la Unión Europea.

-Decía que una de las consecuencias de este callejón sin salida es el proteccionismo. Y Donald Trump es ahora quien mejor lo encarna.
-Sí, pero afortunadamente Trump lo va a tener muy difícil. Pretende instaurar no sólo un proteccionismo arancelario, sino también uno industrial -de localización de obras y servicios-, y un proteccionismo fiscal. Pero el comercio hoy es mucho más complejo de lo que Trump parece creer. Ya no es de bienes y servicios finales. Es un comercio de bienes intermedios llevado a cabo por empresas transnacionales, muchas con sede en Estados Unidos, que han establecido centros de producción en aquellas partes del mundo donde consideran que hacen una mayor contribución a la cadena de valor. Por tanto, lo que llaman importaciones en Estados Unidos son simples transferencias de empresas norteamericanas que están produciendo en el exterior para continuar haciéndolo en su país. Trump perjudicará así a muchas compañías estadounidenses transnacionales.

-¿Pero bajar impuestos es positivo, no? 
-Sí, pero la reducción impositiva de Trump viene acompañada de una fuerte subida del gasto público, sobre todo en infraestructuras, lo que supone un incremento del déficit y del endeudamiento. Esto, junto con la política más disciplinada de la Reserva Federal puede dar lugar a una subida seria de los tipos de interés de mercado y a un alza del tipo de cambio del dólar que puede hacer perder competitividad a los Estados Unidos y yugular la expansión que Trump pretendía con esta política. Así le ocurrió a Reagan.

-Usted es docente de una escuela de negocios. ¿Cómo adecuar el sistema educativo al mercado de trabajo en un modelo productivo como el español? 
-En primer lugar, hay que decir que el sistema productivo español ha sufrido un cambio importante como consecuencia de la crisis. Ahora tenemos una economía basada en la formación de capital y en la exportación. El incremento de las ventas fuera ha sido espectacular y el número de empresas exportadoras es enorme. Todo eso significa competitividad. Pero ha sido un cambio con un enorme coste social. El fuerte aumento de la productividad se ha producido por la caída de los costes laborales unitarios, debido al descenso de los salarios y, sobre todo, al aumento del paro. No podemos quedarnos ahí. Hay que impulsar que el incremento de la productividad, y por tanto de la competitividad, no sea pasivo, por desempleo, sino activo, por generación de nuevo capital humano adaptado a las necesidades de la economía. Y eso pasa inevitablemente por el proceso educativo.

-¿Y cómo se cambia ese modelo de enseñanza tan denostado? 
-La clave está en formar, estimular e impulsar al estamento docente. Los modelos educativos punteros en el mundo, como el finlandés o el coreano, se diferencian en el tratamiento que se hace de los profesores: se les forma, se les retribuye, se les incentiva y se les exige. También deberíamos avanzar mucho más en la educación dual. Parte importante de esa cualificación debe adquirirse dentro de la empresa. Después, hay que reconocer la importancia de la globalización y de la revolución tecnológica, de manera que los estudiantes deben profundizar mucho más en el conocimiento de la tecnología y en la apertura hacia resto del mundo. Nunca he entendido que la salida de jóvenes al extranjero se considere una desgracia.

-El problema está cuando se van obligados...
-Pero eso ha pasado siempre. Eso es lo que movió el sueño americano. Lo que hay que hacer es estar preparados para triunfar en esos nuevos ambientes. Cuando el que emigra no sabe hacer nada y tampoco conoce el idioma lleva una vida miserable y eso sí es una desgracia. Pero si es una persona preparada, seguramente tiene una vida mejor.

-¿Están garantizadas las pensiones públicas? 
-Las pensiones es el mejor ejemplo de ese callejón sin salida hacia donde nos ha llevado la socialdemocracia. El modelo actual es inviable por una simple razón demográfica. Se pueden buscar soluciones pero siempre serán parciales. Ahora las pensiones se financian con las cotizaciones sociales, que son un impuesto al trabajo, y en una sociedad con un 18% de paro y envejeciendo esto no tiene sentido. Otra cosa sería ir hacia un modelo de capitalización, complementado con un sistema de transferencias mínimas para aquellas personas que han alcanzado una cierta edad y no tienen otra fuente de ingresos. Esto último sí puede ser financiado con varios impuestos y no necesariamente con cotizaciones. Este plan de capitalización puede ser voluntario u obligatorio y puede ser gestionado por entidades privadas, concesionarias, o directamente públicas, pero siempre en régimen de capitalización. En Suecia lo han hecho así. Me temo que el debate político aquí no está planteado así.

-¿Hacia dónde lleva la revolución tecnológica?
-La revolución tecnológica no va a cambiar sólo la economía, sino toda la sociedad. Obviamente cambia la economía si sumamos los elementos de una conectividad cada vez mayor, el big data, la inteligencia artificial, las impresoras 3D... todo eso que llamamos economía digital y que se refleja no sólo en distintas fórmulas de comercialización, sino en todos los procesos de negocio. Pero esto está ya cambiando la sociedad, aparecen nuevas formas de trabajo y tendrán que cambiar las leyes laborales, la mentalidad sindical, etc. Un trabajo que los sindicatos llaman de calidad, que quiere decir un empleo de por vida haciendo siempre lo mismo hasta que uno se jubila, ya no se da y no va a volver.

-Usted ha sido asesor de la Asociación Española de Banca. Los bancos tienen ahora un serio problema de reputación.
-Sí, pero es un problema sobrevenido de otras áreas geográficas, como EEUU, y de otras instituciones, como las cajas de ahorros. Los bancos españoles lo han hecho razonablemente bien y no han tenido escándalos. Pero la sociedad no lo ha percibido así, aunque es lógico que los bancos sean populares a la hora de pedir un crédito y muy impopulares al pagar los intereses. No me parece justa la crítica que se hace a los bancos. A lo mejor, la banca no ha tenido la habilidad suficiente para hacer comprender a la sociedad cuál ha sido el verdadero problema. Y si toda la sociedad tiene esa percepción, también la tienen los gobernantes y los jueces, que forman parte de esa sociedad. No estoy de acuerdo en absoluto con algunas de las decisiones judiciales que se han tomado últimamente en relación las cláusulas suelo o las preferentes, por ejemplo. Hay mucho que matizar.

(Publicado en El Mundo el 4 de marzo de 2017)
@vicentelozano








viernes, 23 de enero de 2015

Si Syriza lo hace bien...




Syriza y Podemos tienen muchas diferencias, aunque no lo parezca Alexis Tsipras dirige una coalición de partidos de izquierda constituidos previamente a su integración. Está en el Parlamento griego desde 2004 y en las elecciones de junio 2012 se consolidó como la segunda fuerza política del país, con el 26,9% de los votos y 71 diputados. Podemos sólo tiene de bagaje los cinco eurodiputados que logró en las elecciones europeas de 2015. El partido proviene de un movimiento asambleario, con líderes sólidos en la cúpula nacional, sí, pero muy líquidos en las bases:nadie sabe el control real que ejerce el aparato de Pablo Iglesias sobre los círculos. Syriza es una realidad; Podemos, una posibilidad.

Pero tanto a Syriza como a Podemos les interesa mirarse en el espejo del otro. Los griegos, porque su país es muy pequeño en el contexto del euro y puede presentar a sus electores a un hermano con posibilidades electorales en un grande de la UE. Podemos, para hacer ver en España que su plan de gobierno se puede llevar a la práctica sin que se hunda el mundo. El tiempo juega a favor de los españoles

Ésa es la cuestión. ¿Podrá un Gobierno de Syriza sacar a los griegos del estado de postración al que los ha sometido el rescate? Necesitará la ayuda de la troika, pero no es ninguna 'boutade' pensar que puede ser así.

A nadie le interesa que Grecia salga del euro. Ni a los helenos, porque a las consecuencias económicas habría que añadir las políticas, al quedarse pegado a Turquía sin el cobijo político europeo. Ni a Angela Merkel y al resto de la UE: cuando la recuperación empieza a encarrilarse, es demasiado riesgo abrir el melón de la fractura de la moneda única. Si no hay un vuelco de última hora, Tsipras podrá gobernar solo o con ayuda de otra formación. y en ese contexto hay que situar el panorama postelectoral en Grecia.

Así, lo razonable es un acuerdo entre el nuevo Gobierno y la UE. La situación financiera de Grecia ha cambiado sustancialmente en los últimos meses y un dato importantísimo es que el país ha alcanzado superavit primario en sus cuentas -ingresos públicos por encima de los gastos, descontando el pago los intereses de la deuda-. Hay que recordar que un pacto de 2012 entre el Eurogrupo y los helenos establecía una relajación de las condiciones del rescate cuando se alcanzase ese objetivo.

Es decir, la Troika y el nuevo Gobierno tienen un cierto margen para negociar una ampliación de de los plazos de pago de la deuda y una nueva reducción de los intereses. Hay analistas que dicen que un acuerdo de relajación de condiciones en el que no aparezca la palabra quita sería asumible por el Ejecutivo heleno y por los europeos, encabezados por el alemán. Esto permitiría a Syriza aplicar parte de su programa económico, no muy distinto por cierto-como el de Podemos- al que presentó el PSOE en las elecciones en 2011.«Somos un partido de izquierda radical, pero nuestras propuestas son razonables», decía el miércoles en este periódico Yanis Varoufakis, ministro de Economía en la sombra de Syriza.

¿Hasta que punto puede repercutir todo esto en España? Desde luego, este acuerdo Syriza-troika sería un experimento que se puede hacer en un país rescatado y que apenas supone un 2% del PIB de la UE. Unas condiciones muy distintas a las de España, que ni está intervenido y es la cuarta economía del euro. Pero sería muy interesante ver cómo va cambiando la cara de buena parte de los políticos españoles al ver que, según se acercan las elecciones generales, las recetas de Syriza van surtiendo efecto... con el beneplácito de la Troika.

@vicentelozano

viernes, 25 de abril de 2014

Estamos perdiendo una oportunidad

La recuperación está en marcha. Hasta las encuestas lo dicen. Pero dejar atrás la crisis no supone que hayamos abandonado los males que nos metieron de bruces en ella, porque..

Porque los políticos, digan lo que digan, no se remangan de verdad para eliminar la corrupción en las administraciones. Porque no veremos el día en que un partido lleve motu proprio ante los tribunales a un dirigente ladrón sin esperar a que otros lo denuncien desde fuera y sin escudarse entonces en «causas generales» que sólo buscan desprestigiar las instituciones.

Porque la Justicia continúa politizada y los partidos se seguirán repartiendo en el Parlamento los puestos clave de la Judicatura. Porque hay más aforados hoy que nunca en España. Porque esos aforados continúan teniendo la ventaja de ser juzgados directamente por magistrados elegidos por políticos y, por tanto, maleables. Porque el Gobierno regula una ley de transparencia que en el artículo de las excepciones se carga toda la supuesta buena voluntad del resto del texto.

Porque partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales continuarán financiándose con dinero público. Porque se prohíbe que las empresas den dinero a los partidos, pero se permite que lo hagan a sus fundaciones. Porque no se ha legislado sobre la apertura real de los procesos electorales - primarias, listas abiertas...- a la sociedad. Porque las cúpulas mantienen el control de los partidos y no han perdido un ápice de su poder.

Porque apenas se ha reducido el número de empresas públicas durante los años de crisis, sobre todo en la Administración central. Porque en esas compañías se siguen cobrando sueldos mucho más altos que los que reciben funcionarios de nivel similar. Porque se mantienen prácticamente todos los tribunales de cuentas, defensores del pueblo... con el mismo poco trabajo de siempre. Porque al único Tribunal de Cuentas que debe existir no se le ha dotado de más recursos, competencias e independencia para que sea un fiscalizador efectivo de las administraciones públicas.

Porque nadie va a poder obligar a políticos procesados -algunos a punto de sentarse en el banquillo- a que abandonen sus escaños o cargos públicos. Y porque hay dirigentes que siguen defendiendo que se mantengan en sus puestos. Porque no se ha terminado con un sistema de financiación de la formación a los trabajadores y los parados nasío para defraudar.

Porque salimos de la crisis y el Estado tiene más peso en la economía que antes. Porque este Gobierno liberal está creando un nuevo INI con los desguaces del despilfarro anterior. Porque llevamos años esperando la ventanilla única para las relaciones con la Administración que nunca se hace realidad. Porque las petroleras continúan controlando mediante su cartel no reconocido el precio de las gasolinas. Porque el déficit eléctrico ha alcanzado 30.000 millones de euros y sigue creciendo. Porque cada vez que un Gobierno culmina una reforma eléctrica el resultado es que los consumidores pagamos más en el recibo de la luz.

Porque los políticos continúan haciendo ideología con la enseñanza y no consiguen construir juntos un sistema que saque a España de su postración educativa. Porque en la Universidad perdura ese modelo endogámico que impide la competencia y el acceso de los mejores a la docencia y a la investigación. Porque en unos años España va a ser el país con más octogenarios de Europa y no se acomete frontalmente el problema del envejecimiento de la población, tampoco para mantener un sistema público de pensiones viable.

Y, también, porque todos nosotros tenemos que hacer examen de conciencia sobre el cumplimiento de nuestras obligaciones, IVA incluido. Bueno, mejor sin IVA, ¿no?

@vicentelozano

Publicado en El Mundo el 21 de abril de 2014.

miércoles, 5 de marzo de 2014

El paro cruza su Cabo de Hornos

Buenos datos de paro registrado en febrero, en todos los sentidos. En esta noticia de El Mundo tienen todas las cifras. Es la primera vez que cae el número de desempleados en ese mes desde 2008. Y es muy positivo que crezca la afiliación en una etapa del año más propicia para los despidos, dada la estacionalidad del mercado de trabajo español.

Pero sobre todo es esperanzador porque, por primera vez desde el inicio de la crisis económica, hay más españoles cotizando a la Seguridad Social que un año antes. Al finales de febrero, contribuían 16,212 millones de ciudadanos, un 0,38% más que hace un año. También es significativo el incremento neto de 44.000 autónomos en los últimos doce meses. En términos desestacionalizados -sin contar las variaciones que suponen los distintos momentos del año- llevamos siete meses consecutivos de caída del desempleo.

¿Qué supone este dato? La constatación de que la economía española es capaz ya de crear empleo, con un crecimiento exiguo, que fue del 0,2% del PIB a finales de 2013 y rondara esa cifra en el primer trimestre de este ejercicio.

No es aventurado decir, por tanto, que tambièn en el desempleo, España está cruzando el Cabo de Hornos, tomando la palabra al presidente del Gobierno.

Es cierto que el mercado de trabajo mantiene sus deficiencias, que se manifiestan fundamentalmente en el desmesurado uso de la contratación temporal, pero en estas condiciones, nadie duda de que es mejor trabajar, aunque sea por poco tiempo, que permanecer en el paro

Como siempre habrá que esperar a la EPA para hacer análisis más profundo de la realidad laboral. Y, como afirmaba el mes pasado, todavía tenemos mucho paro para mucho tiempo.  Bajar del 26% actual a tasas más o menos aceptables -en torno al 10%, por ejemplo- va ser cuestión de muchos años. Pero es una alegría que el empleo empiece a espabilarse en España. Este dato debería ser bien recibido por todos, también por la oposición.

@vicentelozano en Twitter

viernes, 2 de noviembre de 2012

Brotes verdes, ¡Uy, lo he dicho!

En las últimas semanas, desde la última cumbre europea en concreto, hay un tono distinto de las comunicaciones de los ministros relacionados con la economía. Es cierto que la titular del departamento de Empleo, con el 25% de paro actual, es la menos indicada para avanzar que esto se empieza dar la vuelta, pero los datos pueden indicar que algo está cambiando en la situación macroeconómica y es interesante resaltarlo.

En primer lugar, hay que dejar bien claro que nadie puede hablar de luz al final del túnel. Si queremos, es posible que ahora nos encontremos en ese punto de inflexión que hace que la caída se frene y se vea un poco más adelante el inicio de una ligera subida en nuestro camino.

La pregunta es si esto es compatible con un país en el que "dan ganas de llorar" como decía el Rey hace unos días. Una sociedad en la que aumenta la pobreza, los desahucios llevan a la desesperación del sucidio, hay más de un millón de familias con todos los miembros en el paro y en la que los jubilados tienen que hacer frente con sus ahorros a los gastos que no pueden realizar sus hijos y nietos en edad de trabajar que no tienen ingresos.

Pero hay algunas razones que invitan a pensar que en estas últimas semanas sí ha habido un cierto cambio en el país. Veamos primero las condiciones financieras, que como dicen los analistas, anticipan lo que ocurrirá con la economía real.

1. La caída de la bolsa se ha frenado desde el verano. A finales de julio rompió la tendencia bajista y el movimiento desde entonces, con vaivenes, es al alza.

2. Las principales empresas españolas han acudido a los mercados de capitales a financiarse y lo han conseguido.

3. La prima de riesgo se ha moderado y se sitúa en torno a los 400 puntos básicos. Todavía alta, pero mucho más asequible para el 'bolsillo' público. La última subasta de bonos a 10 años se cerró en el 5,4%, pero llegó a superar el 7% en julio.

4. La sola existencia del plan de ayuda del BCE actúa de parapeto ante los especuladores. Las últimas subastas de deuda lo reflejan. Rajoy tiene la armadura que le ha proporcionado Draghi y, aunque no se la ponga, los 'malvados' mercados saben que ya no está sólo en sayal para luchar.

Ahora, algunos detalles macroeconómicos.
1. El Gobierno está en condiciones de cerrar 2012 con un déficit público cercano al comprometido con la UE. Es muy posible que no sea del 6,3% previsto, pero si no pasa del 7% la cifra se dará como buena.

2. Esto significa que las medidas más duras que ha aplicado el Gobierno -recortes de prestaciones y subidas de impuestos- empiezan a dar algunos frutos.

3. El sector exterior está tirando de la economía ante la ausencia de demanda interna, como muestra el dato del PIB del tercer trimestre. Hemos ganado en competitividad -aunque hasta el momento sea a costa de la destrucción de empleo- y nuestras empresas se han preparado para crecer cuando 'toque'. Y entonces crearán puestos de trabajo.

4. Todas las administraciones públicas, hay que reconocer que a la fuerza, se han dado cuenta de que no hay más remedio que ajustarse y lo está haciendo. Aunque queda mucho, aquí sí que se ha invertido la tendencia de los años de la irresponsabilidad.

5. Quizá lo más preocupante de todo es el retraso que llevamos en la reforma del sistema financiero. Los bancos todavía no dan crédito y eso es fundamental para generar crecimiento de la actividad.

Son señales y no brotes verdes, a pesar del titular de esta entrada. Y como decía antes, puede parecer obsceno con un 25% de paro y un 52% de desempleo juvenil decir que España se empieza a encarrilar. Pero no es avanturado decir en estos momentos que la economía encara una nueva etapa.

Lo malo es que en las crisis económicas en España lo primero que sufre es el paro lo último que se recupera es el paro. Es el fruto de nuestra penosa legislación laboral. Así, si ahora se empieza a dar la vuelta esta penosa situación podemos pensar que a lo largo de 2013 lograremos ver una cierta creación de empleo.

¿Estamos bien? En absoluto. ¿Mejor que a principios de año? Sí. Ésa es la esperanza para el futuro próximo.

@vicentelozano




viernes, 5 de octubre de 2012

No hay paro entre los políticos

A través de @absolutexe me llegó por Twitter una información que me llamó la atención. Son los curricula oficiales de los nuevos delegados territoriales de las consejerías de Fomento y Vivienda, y de Turismo y Comercio en las provincias andaluzas. Los distribuyó la Junta de Andalucía al anunciar sus nombramientos. Se supone que en esos resúmenes está lo mejor de la experiencia profesional de los elegidos. Aquí están, tal y como aparecen en la nota de la Junta:

-Encarnación Caparrós Plaza, delegada en Almería. Nacida en la localidad almeriense de Serón hace 59 años. Es maestra de Educación Primaria y directora del Colegio Luis Siret de Almería. Destacada activista del movimiento comunista durante la Transición, en los setenta participó en la creación de CCOO y en la fundación de la Asociación de Vecinos el Centimillo.

-María de los Santos Córdoba Moreno (Doña Mencía, Córdoba, 1960), delegada en Córdoba. Es diplomada en Educación Primaria por la Universidad de Córdoba. Ejercía como portavoz del grupo municipal de IU LV-CA en el Ayuntamiento de Doña Mencía, donde fue alcaldesa entre 2007 y 2011. La nueva delegada territorial participó en la puesta en marcha de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos EntreTorres, del colegio público Alcalá Galiano, de Doña Mencía.

-Granada Santos García (Sevilla, 1979). Es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla. Es coordinadora y portavoz del grupo municipal de IU LV-CA en el Ayuntamiento de El Viso del Alcor (Sevilla), tras concurrir en 2011 a las elecciones locales como la primera mujer que encabezaba una candidatura en este municipio, donde también trabajó como animadora sociocultural. Es miembro del Consejo Provincial de IU LV-CA en Sevilla. Entre 1997 y 1998 participó en la producción, realización y presentación de programación musical de Radio Alcores.

-Manuel Morales García (Jaén, 1969), delegado en Granada. Es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Granada, máster en Gestión de Energías Renovables por la de Cádiz y funcionario del Cuerpo de Observadores Aeronáuticos de la Agencia Estatal de Meteorología en la Base Aérea de Armilla (Granada). Concejal por IU LV-CA en el Ayuntamiento de Granada desde 2003 a 2008, Morales ha sido responsable de proyectos de desarrollo del Comité de Solidaridad con Perú 'Ayllu' y ha participado en los Foros Sociales Europeos entre 2002 y 2004.

-Manuel Cárdenas Moreno (Trebujena, Cádiz, 1969), delegado en Cádiz. Es graduado social y técnico en Relaciones Laborales. Desde 1994 ha sido alcalde de su localidad natal, donde también desempeñó el cargo de concejal de Deportes. Es coordinador de IU LV-CA en Cádiz.

-Manuel García Peláez (Antequera, Málaga, 1957), delegado en Málaga. Profesor de EGB. Desde 2011 es coordinador del grupo de IU LV-CA en la Diputación de Málaga, donde ha sido asesor de la Vicepresidencia Segunda y director gerente del organismo autónomo La Malagueta de la corporación provincial. Desde 1997 es funcionario del INEM. Ha sido concejal y portavoz del grupo municipal de IU LV-CA en el Ayuntamiento de Antequera.

-María Villaverde Fernández (Huelva, 1970), delegada en Huelva. Es licenciada en Derecho por la Universidad de Huelva y ha ejercido como abogada en CCOO, en la Organización Democrática de Inmigrantes y Trabajadores Extranjeros y en la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. Ha sido secretaria-interventora en los ayuntamientos de Beas y Encinasola. También ha trabajado en la Secretaría Tercera de la Mesa del Parlamento de Andalucía).  Fue asesora jurídica en materia de contratación administrativa, disciplina urbanística y organización y funcionamiento de la administración local en el grupo municipal de IU LV-CA en el Ayuntamiento de Huelva.

-Juan Antonio Sáez Mata (Andujar, Jaén, 1953), delegado en Jaén. Con formación de administrativo, desde 2007 ha sido concejal portavoz de IU LV-CA en el Ayuntamiento de Andújar, donde desde 1979 también ha ejercido como teniente de alcalde de Economía, Hacienda y Patrimonio y  de Hacienda y Presupuestos y de Presidencia, Transporte Público y Parque Móvil. Ha sido presidente del comité de empresa por CCOO de la constructora ARASA y consejero  de Caja Jaén, Unicaja y Caja Granada.

No dudo de que los nuevos delegados -que llevarán un peso importante del trabajo cotidiano de consejerías clave en Andalucía- van a desempeñar sus cargos con total responsabilidad. Pero también estoy seguro de que a algunos les va a costar mucho más que a otros ponerse al día para realizar con profesionalidad su labor en temas fundamentales para el desarrollo andaluz como el turismo o las infraestructuras.
Al margen de los méritos adquiridos para ocupar ese puesto, todos tienen una característica clave: están casados con el sector público casi desde que iniciaron su actividad laborall. Casados con la política...y muy fieles a ella.

¿Ven por qué apenas hay paro entre los políticos? Siempre hay un cargo para ellos, tengan le experiencia que tengan y se hayan dedicado a los que se hayan dedicado. Son políticos profesionales y no profesionales de la política.

Por eso, el debate que ha suscitado Cospedal sobre los sueldos de los diputados de Castilla-La Mancha tiene más profundidad de lo que parece. Si no sabemos a qué actividad laboral puede volver un político cuando deje un cargo público, malo.

P.D.: El ejemplo hace referencia a Izquierda Unida, pero nadie dudará de que vale para cualquier partido en cualquier lugar. O casi.

@vicentelozano

lunes, 21 de mayo de 2012

'Papá, ¿por qué somos españoles?'

La agencia de publicidad Sra. Rushmore ideó un genial anuncio de televisión para promocionar el club Atlético de Madrid en 2001. El famosísimo «Papá, ¿por qué somos del Atleti?», que un niño dirigía a su padre, sin que éste fuera capaz de contestarle. Esa pregunta refleja la actitud de quien ha vivido en un mundo ideal y, de repente, se da cuenta de que lo suyo no es lo mejor. Que la realidad ha puesto en su sitio parte de sus sueños, aunque durante un tiempo se hubiera creído el rey del universo. Es posible que muchos españoles se sientan así, especialmente en las dos últimas semanas. Cuando parecía que con ajustes y sacrificios la cosa se iba encarrilando, da la sensación de que hemos retrocedido buena parte de lo avanzado; no sólo desde que Rajoy tomara las riendas de este tinglado, sino desde aquel fin de semana de mayo de 2010 en el que Zapatero recibió su baño de realidad.

La crisis de Bankia dice que la reforma del sistema financiero no ha terminado y la desviación de los déficits de Madrid y la Comunidad Valenciana ponen en duda los logros del Consejo de Política Fiscal y Financiera. No es de extrañar, pues, que la prima de riesgo se haya olvidado estos días de la reforma laboral, de la bancaria, de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, de los ajustes o de las subidas de impuestos. El marcapasos está disparado mientras que el país se encuentra al borde de la depresión social.

Es lógico que cuando los mercados nos colocan más cerca que nunca de Grecia o de Portugal que de Francia o Alemania sintamos un cierto desasosiego interior . ¿No estuvimos a punto de formar parte del agraciado club del G-8? ¿No protagonizamos durante veinte años lo que se denominó milagro económico español? ¿No fuimos la sensación del mundo cuando el 70% del empleo que se creaba en la UE se generaba en España? ¿Cómo se ha desintegrado como un azucarillo en agua casi todo lo conseguido? Sencillamente, porque la etapa del esplendor no sirvió para poner las bases que necesitaba una economía sólida y moderna. Por eso, puede parecer obsceno pedir al Gobierno que piense también a 25 años vista cuando tiene que estar apagando incendios cada cinco minutos, pero es la única forma de poner los cimientos para construir con firmeza el futuro. Y para eso le pagamos.

Un ejemplo puede ilustrarlo. Entre 2000 y el tercer timestre de 2007 se crearon en España un millón de puestos de trabajo en la construcción. Un auténtico récord, sí, pero en su momento nadie cayó en que cientos de miles de estos empleos fueron para jóvenes que dejaron sus estudios porque en las obras se ganaba mucho dinero. Desde esa fecha se han perdido 1,5 millones de empleos y cientos de miles de ellos corresponden a trabajadores entre 25 y 40 años sin formación porque no acabaron sus estudios y, por tanto, con escasas posibilidades de encontrar trabajos estables.

Hay que recordar cuando el entonces ministro de Trabajo Jesús Caldera volvía de Bruselas muy ufano porque sus colegas le habían felicitado al ver las impresionantes cifras de la creación de empleo en España durante su mandato. Pero aquel Gobierno -y los anteriores y los posteriores- cometió el inmenso error de creérselo y de no modificar un sistema educativo que registraba tasas inaceptables de abandono escolar y de un mercado de trabajo absolutamente volátil, que creaba empleos temporales y sin cualificación que han desaparecido con más rapidez que con la que se crearon. Hoy vemos las consecuencias.

Este Gobierno parte con la ventaja de conocer los errores pasados y ha dado muestras de querer acometer esas reformas profundas. Lo grave es que tiene que ocuparse de lo urgente sin olvidar lo importante. Y lograr que los hijos de nuestros hijos puedan decir, sin patrioterismos, «Papá, ¡somos españoles!».

domingo, 6 de mayo de 2012

¿Salvarán PNV y CiU al Estado?

Cualquiera que analice el Estado de las Autonomías debe basarse en tres claves sin las que no se entiende por qué hemos llegado a la trágica situación en la que nos encontramos. La primera y fundamental es que en España hay dos comunidades autónomas cuyo objetivo -mejor, el objetivo de las mayorías políticas dominantes- es su separación del Estado central. Es decir, la búsqueda de la independencia, con un horizonte más o menos lejano.
La segunda es que PNV y CiU, parte de esas mayorías políticas dominantes, han sido los asideros a los que se han agarrado los ejecutivos centrales cuando han necesitado apoyos para asegurar la gobernabilidad del Estado. Esto ha supuesto que en legislaturas con gobiernos en minoría, esos partidos regionales han sacado todo el jugo posible a su apoyo institucional consiguiendo para sus regiones -y por ende, para todas las demás- unas dosis de autogobierno y de capacidad legislativa que muchos analistas consideran que superan el mandato constitucional.
La tercera clave muestra a la perfección nuestra particular forma de ser: si el Ejecutivo de una comunidad autónoma no es del mismo signo político que el Gobierno central, inmediatamente pasa a gestionar su región como si fuera oposición: lo normal es que haga lo contrario de lo que llegue desde Madrid. Son tres principios que, juntos, no encontramos en ningún estado federal o confederal del mundo desarrollado. Ni en la Canadá del Quebec independentista. Ningún estado de EEUU aspira a independizarse de Washington y no sabemos de ningún land alemán que haga de la oposición a Angela Merkel la bandera de su política económica.
Esto significa que cualquier intento de reforma profunda del Estado necesita, claro, el acuerdo entre el PP y PSOE, que debe extenderse a todos los gobiernos autonómicos que cada uno mantiene. Pero también es indispensable la participación del PNV -en las próximas elecciones vascas veremos si también de la izquierda abertzale- y de CiU en el proceso. Y como nadie se imagina que estos partidos estén dispuestos a devolver una sola de las competencias asumidas en estos casi cuarenta años de democracia, esa reforma sólo tiene dos caminos: la desaparición del café para todos en las autonomías, de forma que en el futuro las comunidades no históricas -las que no cuentan con partidos nacionalistas fuertes, no nos engañemos- rebajen considerablemente su autogobierno, o que ese «repensar» el Estado autonómico, que dice Rajoy, sea una redistribución de funciones administrativas para conseguir una mayor eficiencia y eficacia del sector público.
En estos momentos cruciales, España necesita para su supervivencia financiera a los dos partidos que más interés manifiestan por debilitarla. Es una paradoja. Pero es nuestra paradoja. La que nos hemos dado.

lunes, 19 de octubre de 2009

¿A qué espera para empezar a consumir con 'normalidad'?

Hace año y medio proponía en este mismo blog a los lectores un 'test de la crisis'. Se trataba de ver si la mala situacíón económica estaba cambiando nuestros hábitos de consumo. Muchas de las respuestas recibidas entonces indicaban que. efectivamente, el temor a lo que iba a venir -lo que estamos viendo ahora- estaba frenando ya decisiones de gasto.

Recordé esa entrada al leer dos informaciones que se han conocido esta semana. La primera es el dato de precios de consumo de septiembre, que refleja una caída interanual del 1% y, sobre todo, "una muy inquietante deflación en el caso de la tasa subyacente" en palabras del estratega jefe de Citi en España, José Luis Martínez Campuzano.

Martínez Campuzano comenta que no son datos positivos. Es cierto que la caída de los precios es una buena noticia para las familias porque les otorga una mayor capacidad de compra. Pero, "lamentablemente -concluye- esto pasa a segundo plano cuando vemos el continuado deterioro del mercado de trabajo y de la renta disponible de las familias".

La segunda información es el informe que la Asociación de Empresas de Tecnología de la Información y Comunicaciones (AETIC) ha publicado sobre el sector: por primera vez en la historia, los ingresos de esta macroindustria, que engloba desde la electrónica de consumo, hasta las telecomunicaciones pasando por la electrónica profesional, experimentan una caída de ingresos en todas las actividades que engloba. En conjunto, el sector retrocede un 13% entre el primer semestre de 2009 y el mismo periodo de 2008. Y el sector más ligado si se quiere al equipamiento familiar, la electrónica de consumo, se desploma un 27%.

Hay que estimular el consumo para que el país vuelva a tirar. Y la pregunta en esta ocasión es ¿qué es lo que le induciría a eliminar las medidas anticrisis que ha ido implantando en sus gastos personales y familiares en estos últimos meses?

miércoles, 14 de octubre de 2009

Elija: ineptos conocidos o corruptos por descubrir

José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, en octubre de 2008, antes del segundo encuentro que tuvieron en esta legislatura.


Estos días que se entrelazan en los titulares de la prensa, radio, televisión y medios digitales informaciones sobre la mala gestión económica del Gobierno y noticias sobre la corrupción que circunda al PP, está en el debate social cuál de las dos circunstancias pueden afectar más ante los ciudadanos en una consulta electoral.

Hay quien piensa que la crisis es lo peor con vistas a una consulta electoral. Al final, el escaso éxito de los socialistas para salir de la recesión nos está tocando los... bolsillos y eso no lo perdona el españolito medio. En el otro lado están los que piensan los ciudadanos nunca darán su confianza a un partido que no sabe controlar prácticas presuntamente corruptas e ilegales entre sus miembros.

En España ya vivimos una situación más o menos paralela a mediados de la década pasada. En 1993, una crisis económica atravesaba la economía occidental, mientras la sociedad española todavía estaba adormilada por la resaca de los fastos del 92, Expo de Sevilla y Juegos Olímpicos de Barcelona. El Gobierno tuvo que devaluar la peseta en mayo de 1993 y se presentó a las elecciones -que se celebraron un mes después- con 3,3 millones de parados. Pero lo que obligó al presidente González a adelantar las elecciones fueron los innumerables casos de corrupción -Mariano Rubio (1992), Filesa (1989), Guerra (1989), GAL (desde los ochenta),...-. A pesar de ello, el PSOE vuelve a ganar las elecciones, aunque perdió la mayoría absoluta en el Congreso que tuvo de hecho en la legislatura anterior.

Pero la crisis se agudiza, el paro alcanza los cuatro millones de personas y el presidente del Gobierno volvió a acortar la legislatura y el 3 de marzo de 1996 convocó otra vez elecciones. Mientras, los procesos judiciales de los casos de corrupción anteriores siguen su curso. Esta vez sí se da la vuelta a la tortilla: el PP es el vencedor, y consigue un número de escaños similar al del PSOE tres años antes, mientras que los socialistas pierden y obtienen los mismos diputados que el PP en la legislatura anterior.

Muchos analistas políticos piensan que fue la pésima gestión de la aquella crisis, también mundial aunque mucho menos profunda que la actual, la que desbancó a los socialistas del poder y no la corrupción.
Ahora, tenemos un Gobierno que no ha sabido hacer frente a la recesión económica, cuestión reconocida por economistas, organismos internacionales y hasta por insignes socialistas, y una oposición cada día más manchada por escándalos de corrupción en una parte de sus dirigentes y, además, con críticas constantes desde dentro y desde fuera sobre la gestión desde la cúpula del partido de ese particular calvario.

Sé que no son comparables los casos de corrupción del PSOE de los noventa -por número y por 'volumen' de cada uno de ellos- con el Gürtel y sus ramificaciones del PP de hoy pero, simplificando la cuestión, si hoy hubiera elecciones generales, ¿votaría usted por mantener un Gobierno que está llevando a la ruina al país con su gestión de la crisis económica o daria una oportunidad a un partido acusado y acosado por la corrupción?
Para concretar más. ¿Qué le incita más a cambiar el sentido de su voto, la subida de impuestos motivada por la ineptitud del Ejecutivo para hacer frente a la recesión o saber que un partido acusado de corrupción puede llegar a gobernar?