Muchos españoles acabamos de regresar al trabajo tras unos días de descanso. Hemos viajado a la montaña, a la playa, a la ciudad o pueblo de origen o al extranjero y, como consecuencia, hemos realizado un gasto extraordinario.
En breve comenzarán a llegar estadísticas y datos -ocupación hotelera, consumo de gasolina, viajes en tren o en avión, pernoctaciones en casas rurales,...- que ayudarán a hacernos una idea sobre el grado de la 'alegría' económica que hemos manifestado los españoles en estos días.
Pero antes, con el primer trimestre de 2010 ya vencido, me gustaría proponer un debate sobre si ha llegado el momento de empezar a aflojar el cinturón que las familias tienen apretado. Hoy hemos conocido que la tasa de ahorro de las familias se situó en el 24,7% de la renta disponible al finalizar el año pasado, la cifra más alta desde que se empezó a confeccionar esta estadística. Este dato muestra que hace tres meses todavía no nos fiábamos de lo que iba a llegar en materia económica.
Los analistas dicen que el desplome del consumo privado en 2009, -casi del 5%, la mayor con diferencia entre los países de nuestro entorno- es la principal causa que explica la profundidad de la recesión y la magnitud del paro en España. Ha sido tan brutal esa caída que las constantes inyecciones de dinero público -planes de financiación a los ayuntamientos, de ayuda a la compra de automóviles, incremento de los subsidios a los parados,...- se han mostrado incapaces de tomar el relevo con la fuerza suficiente para asegurar las ventas de las empresas y, por lo tanto, el mantenimiento de los puestos de trabajo.
Es lógico pensar pues el consumo privado debería el principal punto de apoyo de la recuperación económica. Y, si la economía se mueve a golpe de expectativas, ¿considera que la situación económica hoy es muy distinta de la de hace un año?; ¿piensa que ya puede permitirse los gastos que llevaba meses retrasando a la espera de un mejor momento? Si está en el paro, ¿nota que se empieza a mover el mercado de trabajo y puede encontrar un empleo en breve?; si está trabajando ¿es más seguro el futuro de su empresa y su puesto en la misma que antes?
Si la mayoría de los españoles contesta que sí, podremos empezar a hablar de final de la crisis.
En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento. La Tierra Media tolkiana es la tierra, donde estamos y hasta cuando estemos.
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jueves, 15 de abril de 2010
lunes, 19 de octubre de 2009
¿A qué espera para empezar a consumir con 'normalidad'?
Hace año y medio proponía en este mismo blog a los lectores un 'test de la crisis'. Se trataba de ver si la mala situacíón económica estaba cambiando nuestros hábitos de consumo. Muchas de las respuestas recibidas entonces indicaban que. efectivamente, el temor a lo que iba a venir -lo que estamos viendo ahora- estaba frenando ya decisiones de gasto.
Recordé esa entrada al leer dos informaciones que se han conocido esta semana. La primera es el dato de precios de consumo de septiembre, que refleja una caída interanual del 1% y, sobre todo, "una muy inquietante deflación en el caso de la tasa subyacente" en palabras del estratega jefe de Citi en España, José Luis Martínez Campuzano.
Martínez Campuzano comenta que no son datos positivos. Es cierto que la caída de los precios es una buena noticia para las familias porque les otorga una mayor capacidad de compra. Pero, "lamentablemente -concluye- esto pasa a segundo plano cuando vemos el continuado deterioro del mercado de trabajo y de la renta disponible de las familias".
La segunda información es el informe que la Asociación de Empresas de Tecnología de la Información y Comunicaciones (AETIC) ha publicado sobre el sector: por primera vez en la historia, los ingresos de esta macroindustria, que engloba desde la electrónica de consumo, hasta las telecomunicaciones pasando por la electrónica profesional, experimentan una caída de ingresos en todas las actividades que engloba. En conjunto, el sector retrocede un 13% entre el primer semestre de 2009 y el mismo periodo de 2008. Y el sector más ligado si se quiere al equipamiento familiar, la electrónica de consumo, se desploma un 27%.
Hay que estimular el consumo para que el país vuelva a tirar. Y la pregunta en esta ocasión es ¿qué es lo que le induciría a eliminar las medidas anticrisis que ha ido implantando en sus gastos personales y familiares en estos últimos meses?
Recordé esa entrada al leer dos informaciones que se han conocido esta semana. La primera es el dato de precios de consumo de septiembre, que refleja una caída interanual del 1% y, sobre todo, "una muy inquietante deflación en el caso de la tasa subyacente" en palabras del estratega jefe de Citi en España, José Luis Martínez Campuzano.
Martínez Campuzano comenta que no son datos positivos. Es cierto que la caída de los precios es una buena noticia para las familias porque les otorga una mayor capacidad de compra. Pero, "lamentablemente -concluye- esto pasa a segundo plano cuando vemos el continuado deterioro del mercado de trabajo y de la renta disponible de las familias".
La segunda información es el informe que la Asociación de Empresas de Tecnología de la Información y Comunicaciones (AETIC) ha publicado sobre el sector: por primera vez en la historia, los ingresos de esta macroindustria, que engloba desde la electrónica de consumo, hasta las telecomunicaciones pasando por la electrónica profesional, experimentan una caída de ingresos en todas las actividades que engloba. En conjunto, el sector retrocede un 13% entre el primer semestre de 2009 y el mismo periodo de 2008. Y el sector más ligado si se quiere al equipamiento familiar, la electrónica de consumo, se desploma un 27%.
Hay que estimular el consumo para que el país vuelva a tirar. Y la pregunta en esta ocasión es ¿qué es lo que le induciría a eliminar las medidas anticrisis que ha ido implantando en sus gastos personales y familiares en estos últimos meses?
lunes, 6 de julio de 2009
Zara, las rebajas y el parón del consumo
Tienen razón los lectores que han comentado el texto anterior de esta entrada y algún colega que me ha avisado: Zara hace publicidad dos veces al año: en Navidad y en rebajas y, por tanto, el anuncio de este año no era el primero, como había escrito. Ha sido un error por no contrastar la información, lo corrijo y pido perdón por ello.
Pero mantengo el fondo de la cuestión: el parón en el consumo de las familias, lejos de remitir, se agudiza. Ayer miércoles conocimos que la tasa de ahorro de las familias se ha duplicado en el primer trimestre del ejercicio, hasta el 7,9% de la renta disponible, -4,8 puntos más que hace un año-, como consecuencia de una caída del consumo de los particulares del 3,6% en el mismo periodo. Más ahorro y menos consumo quiere decir que el miedo a las consecuencias de la crisis -disponer de menos renta en el futuro- está en la primera línea del pensamiento de muchos ciudadanos.
La temporada de rebajas que comenzó oficialmente ayer es buena muestra de ello: reducción de precios de hasta el 75% en algunos casos indican los comercios no han tenido ni mucho menos una buena temporada y necesitan reclamos espectaculares para salir del paso. Y ni aún así lo tienen asegurado.
En otras palabras, los ciudadanos no vislumbran 'brotes verdes' por ningún lado y prefieren ahorrar a gastar. ¿Qué puede dar la cvuelta a esta tendencia? Alguien o algo que restituya la confianza que se ha perdido. ¿Puede hacearlo el Gobierno? En el futuro no lo sé, pero hasta el momento está claro que no lo ha conseguido.
Hace falta un toque de campana que anuncie que hay otra forma de atacar la crisis. Un revulsivo que se debería materializar en forma de gran pacto político y social que devolviera a la sociedad esa confianza que ahora no existe. Es la única salida. Para ello sería necesario que el presidente del Gobierno abandonara sus planteamientos demagógicos de izquierda ineficaz. Se lo han dicho los votantes hace menos de un mes y se lo repite gente cada vez más cercana.
Pero mantengo el fondo de la cuestión: el parón en el consumo de las familias, lejos de remitir, se agudiza. Ayer miércoles conocimos que la tasa de ahorro de las familias se ha duplicado en el primer trimestre del ejercicio, hasta el 7,9% de la renta disponible, -4,8 puntos más que hace un año-, como consecuencia de una caída del consumo de los particulares del 3,6% en el mismo periodo. Más ahorro y menos consumo quiere decir que el miedo a las consecuencias de la crisis -disponer de menos renta en el futuro- está en la primera línea del pensamiento de muchos ciudadanos.
La temporada de rebajas que comenzó oficialmente ayer es buena muestra de ello: reducción de precios de hasta el 75% en algunos casos indican los comercios no han tenido ni mucho menos una buena temporada y necesitan reclamos espectaculares para salir del paso. Y ni aún así lo tienen asegurado.
En otras palabras, los ciudadanos no vislumbran 'brotes verdes' por ningún lado y prefieren ahorrar a gastar. ¿Qué puede dar la cvuelta a esta tendencia? Alguien o algo que restituya la confianza que se ha perdido. ¿Puede hacearlo el Gobierno? En el futuro no lo sé, pero hasta el momento está claro que no lo ha conseguido.
Hace falta un toque de campana que anuncie que hay otra forma de atacar la crisis. Un revulsivo que se debería materializar en forma de gran pacto político y social que devolviera a la sociedad esa confianza que ahora no existe. Es la única salida. Para ello sería necesario que el presidente del Gobierno abandonara sus planteamientos demagógicos de izquierda ineficaz. Se lo han dicho los votantes hace menos de un mes y se lo repite gente cada vez más cercana.
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