En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento. La Tierra Media tolkiana es la tierra, donde estamos y hasta cuando estemos.
domingo, 3 de abril de 2016
No sufran, es imposible ahorrar 24.000 millones
Tras conocerse la grave desviación del déficit público en 2015, todas las miradas se han puesto en el próximo Gobierno y su margen de acción para reorientar las cuentas públicas. Rajoy y Montoro dejan un pufo de 24.000 millones de euros que habría que eliminar este año si queremos, por primera vez en la historia reciente, cumplir los compromisos pactados con Bruselas, es decir, dejar el déficit en el 2,8% al final de este ejercicio.
Pero no se preocupen porque eso es prácticamente imposible, a no ser que el próximo Ejecutivo deje ya en la raspa a los españoles. Veamos algún ejemplo.
¿Se acuerdan de aquel histórico 12 de mayo de 2010 en el que el presidente Zapatero se cayó del caballo socialdemócrata? Ese día, el líder socialista, después de haber hablado con dirigentes de todo el mundo, y ante la gravísima situación económica, anunció medidas drásticas para reducir el gasto de forma inmediata. Éstas fueron algunas:
1. Reducción del 5% de las nóminas de los funcionarios en 2010 y congelación para 2011.Afectó a 2,5 millones de españoles y el ahorro estimado era de 4.000 millones de euros.
2.Se suspendió para 2011 la revalorización de las pensiones. Afectó a unos 8,6 millones de españoles. El ahorro era de 1.500 millones.
3.Eliminación del recién creado cheque-bebé. Otros 1.500 millones de euros
4. Recorte de 600 millones en Ayuda oficial al Desarrollo y de 6.045 millones en inversión pública industrial.
5.Reducción de otros 1.500 millones en transferencias a las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
6. Se eliminó la retroactividad en el cobro de las prestaciones por dependencia. Sin cuantificar.
Si suman todo este paquete de medidas, como ven, ambicioso, y que a la postre le costó al año siguiente las elecciones al PSOE, el recorte de gasto previsto era de ¡15.000 millones de euros! en planes que tenían dos años de vigencia.
Hoy, para cumplir, el Gobierno que llegue -si es que llega...- debería buscarse las mañas para reducir el déficit, como decimos, en 24.000 millones: 9.000 más que entonces y en sólo seis meses, suponiendo que se formara ya un Ejecutivo con capacidad de actuación. Si tenemos en cuenta que por el lado de los ingresos hay poco margen, ¿qué plan de recortes debería preparar para conseguirlo? Imposible, como ven, por mucha tijera que blandiera el sucesor de Montoro. Bruselas tendrá que seguir haciendo excepciones.
Por eso, el Banco de España prevé un déficit del 4,4% para este año, sólo ocho décimas por debajo del registrado en 2015.
@vicentelozano
domingo, 6 de marzo de 2016
Conducir sin conductor

Google anunciaba hace unos días que el vehículo autónomo -sin conductor- que está probando ha tenido su primer accidente por su culpa. Circulaba a 5 km/h y chocó contra un autobús que hizo una maniobra no prevista por el ordenador del coche. Es un éxito si tenemos en cuenta que el coche de Google ha recorrido ya más de tres millones de kilómetros sin causar ningún incidente. Es un porcentaje mucho más bajo que el de cualquier conductor humano, pero esa primera colisión ha sido muy comentada. El 90% de los accidentes de tráfico son causados por fallos humanos, con lo que si sólo circularan vehículos robot se podría reducir casi a cero la siniestralidad, ya que se programan para cumplir las reglas a rajatabla. Las firmas dicen que en sólo cuatro años podría circular coches autónomos si las autoridades lo permiten. En ese momento, como decía el miércoles Financial Times, ¿preferiría encontrarse con un coche autónomo que siempre cumple las normas de tráfico o con un vehículo conducido por quien a la vez habla por su móvil? En cuatro años...
(Publicado en El Mundo el 2 de marzo de 2016)
"¿Reformas? Se acabaron en 2013"

Uno de los primeros pasos que tendrá que dar el próximo Gobierno es presentarse en la Comisión para convalidar su programa económico. Afortunadamente, España tiene los Presupuestos de 2016 aprobados, pero estos incluyen un objetivo de déficit público que ya se sabe que no se va a alcanzar. Así, el ministro de Economía que ocupe en unas semanas el despacho del Ministerio tendrá que negociar un objetivo más laxo. Y esta petición se sumará a que tampoco en 2015 el Gobierno del PP ha sido capaz de cumplir con lo pactado por Bruselas, porque el año pasado el déficit se fue por encima del 4,5% cuando debía rebajarlo al 4,2%.
En realidad, el PP no ha cumplido con sus compromisos ni un solo año de los que ha gobernado. Aunque es cierto que pasarse en el déficit se consideraba muy grave cuando se trataba de ajustar la economía en plena recesión, mientras que ahora que crecemos con fuerza hay mucha más complacencia por parte de Bruselas… y del propio Gobierno.
La cuestión es, pues, qué clima vamos a encontrar en Bruselas cuando España presente sus planes económicos. Y no parece que vaya ser el mejor de los posibles. Lo recordaba el miércoles Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión: “La situación política no libera a un país de sus obligaciones fiscales”. En abril, España tiene que enviar sus cuentas a Bruselas, como siempre, y en ellas deberá contemplar el ajuste adicional por la desviación del déficit de este año, que puede ascender a 9.000 millones de euros.
Aunque es cierto que la economía española es ahora la que más crece entre los grandes países del euro, en la Comisión se piensa que si un Gobierno amigo de la estabilidad presupuestaria y con mayoría absoluta ha sido incapaz de llegar a los objetivos pactados previamente, el Ejecutivo que llegue pondrá mucho peor las cosas.
Ni que decir tiene que los 96.000 millones en cuatro años que propone Podemos no están ni en el más remoto de los pensamientos de los políticos de Bruselas, pero tampoco gusta que todos los partidos que pueden estar implicados en la formación de un nuevo Gobierno -PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos-, tengan como una de sus primeras intenciones solicitar de la Comisión una flexibilización de los objetivos de déficit para, en el mejor de los casos, retrasar un año -hasta 2017- llegar hasta la meta ideal del 3%, como se lee en el Acuerdo firmado entre el PSOE y Ciudadanos. También en el documento que el PP presentó al resto de partidos para negociar se habla de “cumplir con la senda de estabilidad presupuestaria acordada con la UE, pero haciendo uso de la flexibilidad que permite la normativa europea”.
¿Cómo negociar con Bruselas esa flexibilización de los objetivos de déficit? Hay dos caminos: ofrecer a la Comisión más ajustes o proponerle nuevas reformas. No es aventurado pensar que el Gobierno que se forme en las próximas semanas -esperemos que sean semanas- no va a estar por la labor de incluir más recortes en sus Presupuestos, por lo que habrá que fiarlo todo a las reformas… y aquí está el gran escollo que ve Bruselas. Porque cuando preguntas en la Comisión sobre las reformas realizadas por el Ejecutivo de Rajoy, lo que responden es que “se dejaron de hacer en 2013”. Y tiene toda la razón.
El planteamiento en los despachos de Bruselas es similar al que se hacen con el déficit. Si un Gobierno reformista -”el más reformista de la historia”, ha llegado a decir Rajoy-, con mayoría absoluta en el Parlamento y con el control de la mayoría de las CCAA y de los principales ayuntamientos se ha dejado en el tintero reformas clave, ¿las va a poner en marcha un Ejecutivo que va a necesitar siempre poner de acuerdo al menos a tres partidos para sacar las leyes más conflictivas?
Un ejemplo. ¿Podrá Pedro Sánchez derogar la misma reforma laboral que es alabada por la Comisión Europea porque ha sido capaz de crear 450.000 puestos de trabajo en un año? Muy difícil si, además, la reducción del altísimo nivel de paro sigue siendo la principal exigencia europea hacia España. Cabe preguntarse para qué tanta negociación interna en los temas económicos entre los partidos que servirán para poco si no reciben el visto bueno de Bruselas. Que se lo digan si no a Alexis Tsipras.
@vicentelozano
(Publicado en El Mundo el 5 de marzo de 2016)
domingo, 28 de febrero de 2016
Facebook es... lo que somos
Alguien ha dicho estos días, con motivo de su fallecimiento, que Umberto Eco ha sido el último renacentista. Es posible. Y como pensador y observador del comportamiento humano, en estos últimos años habló mucho de internet y de las redes sociales, un fenómeno sociológico todavía poco explorado.
Le escuché comentar en concreto sobre las redes en el discurso de agradecimiento tras la concesión del doctorado honoris causa en Comunicación y Cultura de los Medios por la Università degli Studi de Turín, el 12 de junio del año pasado. «Las redes sociales, dijo, han generado una invasión de imbéciles; dan derecho a hablar a legiones de idiotas que antes lo hacían sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad, y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios». Tras alabar, es cierto, el potencial de internet, añadía que su drama es que «ha promovido al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad».
No sé si Eco exageraba a propósito buscando ese efecto de provocación que a veces pretenden los sabios -efecto que sólo queda bien en ellos y nunca en los mortales comunes, que se arriesgan a hacer el ridículo cuando lo intentan- o, por el contrario, realmente no entendió la esencia de internet y, como consecuencia, esas prolongaciones que son las redes sociales. Porque conceder a todos, también al necio, la posibilidad de comunicarse de forma masiva es precisamente una de las características principales de internet.
La Red ha democratizado el acceso a la comunicación en un aspecto clave: ha convertido a cada ciudadano en un emisor de contenidos. La radio y la televisión también son para todos, desde luego, pero apenas permiten la respuesta de los individuos y, mucho menos, la interacción personal o social entre ellos. Si Facebook cuenta con 1.700 millones de perfiles registrados en todo el mundo y más de mil millones de personas se conectan a diario para escribir, ver y escuchar en sus muros; si Twitter tiene 300 millones de usuarios, aunque haya perdido un par de ellos en el último trimestre; si Instagram ya suma 400 millones y continúa creciendo, es porque las redes sociales no son para las minorías, como sí lo han sido tantas manifestaciones culturales a lo largo de la historia.
A partir de aquí es fácil deducir que Twitter, Facebook y las demás aplicaciones son el mejor otero para observar la sociedad que ha existido nunca en la historia.Si a esto se añade que toda esa información que circula libremente, o buena parte de ella, puede ser procesada, tenemos preparada una auténtica revolución social en el mundo de la comunicación, con implicaciones claras en cualquier sector de actividad.
Volviendo a Eco, si las redes sociales generan una «invasión de imbéciles», no son más que los mismos «imbéciles» que estamos en la sociedad, porque no hay más. Es positivo que el «tonto del pueblo» tenga la misma capacidad de comunicarse que el «portador de la verdad». No somos tan «necios» como para no distinguir al uno del otro. Además, en esta sociedad que duda permanentemente, ¿cómo se decide quién es el «portador de la verdad»?
Las redes sociales son los lectores de periódicos, los oyentes de radio, los espectadores de televisión y el resto de individuos porque ellos son los que nutren Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, Snapchat y demás con sus comentarios, intereses, aficiones, trabajos o deseos. Las redes sociales son… lo que somos. Aunque a veces, como quizá le pasaba a Umberto Eco, no nos guste reconocerlo.
(Publicado en El Mundo el 25 febrero de 2016)
@vicentelozano
lunes, 22 de febrero de 2016
Podemos, claro y contundente
Hay que reconocer que a Pablo Iglesias y al resto de los líderes de Podemos se les entiende casi todo. Lo vemos en la propuesta formulada al PSOE para investir a Pedro Sánchez y formar un Ejecutivo estable. Iglesias no se anda con paños calientes. No sugiere. Marca su territorio: «Quiero la vicepresidencia y, con IU, más ministerios que el PSOE porque tenemos más votos».
Con la misma contundencia, aunque algo más escondido, Podemos plasma en el documento 'Un país para la gente' que ha presentado a las fuerzas políticas su intención, no ya de reformar la Constitución, sino de refundar el modelo de Estado que emergió en 1978, tal y como ha manifestado el partido desde sus inicios como movimiento. Es de agradecer esa transparencia que, al menos, hace que seamos conscientes de lo que Podemos quiere hacer de este país si algún día lo gobierna.
Algunos ejemplos. Una de las constantes del documento es la referencia a la «democracia directa», a la «vía popular», para cambiar las cosas. El texto más claro es el que se refiere a la propia reforma constitucional. Como legalmente se necesita el concurso del PP para cualquier modificación, Podemos considera que «cabría activar la vía popular (...); es decir existen derechos y garantías democráticas previstos en la Constitución española que permiten convocar un referéndum para iniciar el proceso». En definitiva, Podemos prevé saltarse a la torera el Congreso, sede de la soberanía popular..., invocando esa misma soberanía popular. Las referencias a la participación directa de los ciudadanos son constantes. En otro punto se lee que un «gobierno del cambio debe otorgar un papel directo a la ciudadanía en su derecho de participación en los asuntos públicos frente al poder económico». Otro caso: Podemos propone un Consejo Asesor Anticorrupción, dependiente de la Vicepresidencia de Iglesias, conformado por «movimientos asociativos civiles y personalidades de reconocido prestigio en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado». Piensen en la composición de ese consejo.
La preeminencia de lo público sobre lo privado y la necesidad de renacionalizar actividades económicas también quedan plasmadas con nitidez en el documento. Así, «el suministro energético recuperará su carácter de servicio público». En el campo de las telecomunicaciones propone «garantizar la coinversión pública en la infraestructura de fibra óptica y redes móviles que hasta ahora han sido impulsadas por empresas privadas y que han convertido estas infraestructuras fundamentales en bienes de titularidad exclusivamente privada». Atención, Telefónica. Y la educación concertada «seguirá financiándose con recursos públicos sólo en los casos en que sea necesario por insuficiencia de la oferta de la red» pública, olvidando así el artículo 27 de la Constitución.
Otro punto clave del documento de Podemos es la referencia a un nuevo modelo territorial que nada tiene que ver con el establecido en 1978. Podemos va mucho más allá de la cuestión catalana y considera necesaria «la aceptación del derecho a decidir en aquellas naciones que lo hayan planteado con especial intensidad».Añade que se «debe entender España como país de países» y pide una revisión de los contenidos educativos en materia de Historia y Ciencias Sociales que lleve a «superar la visión homogeneizadora de la historia de España». El documento reclama «la búsqueda de un nuevo encaje para todas las naciones, comunidades políticas y territorios (...), un proceso que debe partir del reconocimiento previo y específico de las diversas realidades nacionales». Todo está muy clarito. Nadie se puede llamar a engaño.
Con la misma contundencia, aunque algo más escondido, Podemos plasma en el documento 'Un país para la gente' que ha presentado a las fuerzas políticas su intención, no ya de reformar la Constitución, sino de refundar el modelo de Estado que emergió en 1978, tal y como ha manifestado el partido desde sus inicios como movimiento. Es de agradecer esa transparencia que, al menos, hace que seamos conscientes de lo que Podemos quiere hacer de este país si algún día lo gobierna.
Algunos ejemplos. Una de las constantes del documento es la referencia a la «democracia directa», a la «vía popular», para cambiar las cosas. El texto más claro es el que se refiere a la propia reforma constitucional. Como legalmente se necesita el concurso del PP para cualquier modificación, Podemos considera que «cabría activar la vía popular (...); es decir existen derechos y garantías democráticas previstos en la Constitución española que permiten convocar un referéndum para iniciar el proceso». En definitiva, Podemos prevé saltarse a la torera el Congreso, sede de la soberanía popular..., invocando esa misma soberanía popular. Las referencias a la participación directa de los ciudadanos son constantes. En otro punto se lee que un «gobierno del cambio debe otorgar un papel directo a la ciudadanía en su derecho de participación en los asuntos públicos frente al poder económico». Otro caso: Podemos propone un Consejo Asesor Anticorrupción, dependiente de la Vicepresidencia de Iglesias, conformado por «movimientos asociativos civiles y personalidades de reconocido prestigio en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado». Piensen en la composición de ese consejo.
La preeminencia de lo público sobre lo privado y la necesidad de renacionalizar actividades económicas también quedan plasmadas con nitidez en el documento. Así, «el suministro energético recuperará su carácter de servicio público». En el campo de las telecomunicaciones propone «garantizar la coinversión pública en la infraestructura de fibra óptica y redes móviles que hasta ahora han sido impulsadas por empresas privadas y que han convertido estas infraestructuras fundamentales en bienes de titularidad exclusivamente privada». Atención, Telefónica. Y la educación concertada «seguirá financiándose con recursos públicos sólo en los casos en que sea necesario por insuficiencia de la oferta de la red» pública, olvidando así el artículo 27 de la Constitución.
Otro punto clave del documento de Podemos es la referencia a un nuevo modelo territorial que nada tiene que ver con el establecido en 1978. Podemos va mucho más allá de la cuestión catalana y considera necesaria «la aceptación del derecho a decidir en aquellas naciones que lo hayan planteado con especial intensidad».Añade que se «debe entender España como país de países» y pide una revisión de los contenidos educativos en materia de Historia y Ciencias Sociales que lleve a «superar la visión homogeneizadora de la historia de España». El documento reclama «la búsqueda de un nuevo encaje para todas las naciones, comunidades políticas y territorios (...), un proceso que debe partir del reconocimiento previo y específico de las diversas realidades nacionales». Todo está muy clarito. Nadie se puede llamar a engaño.
@vicentelozano (Publicado en El Mundo el 18 de marzo de 2016)
sábado, 16 de enero de 2016
El papel de la prensa
Han coincidido esta semana los inicios de las vistas orales de dos casos judiciales paradigmáticos en los últimos años, el 'caso Nóos' por el que se juzga a la Infanta Cristina y a su marido Iñaki Urdangarin, entre otros acusados, por diversos delitos, y el 'caso Madrid Arena', que determinará la responsabilidad de Miguel Ángel Flores y otros en la muerte de cinco jóvenes durante una avalancha humana en la fiesta de Halloween de 2012. También esta semana hemos conocido que la Audiencia Nacional ha enviado a juicio a 27 personas implicadas en el 'caso Gürtel', entre ellas a los cabecillas de la trama y a tres ex 'consellers' de Francisco Camps. Y en estos días está en ebullición la cuestión catalana, en la que siempre aletea de fondo la corrupción de la familia Pujol.
En todos estos casos, la prensa -EL MUNDO en particular- ha jugado un papel determinante ante la opinión pública, hasta el punto de que sin las investigaciones periodísticas -de este diario o de otros colegas- probablemente algunos de estos procesos no hubieran llevado el rumbo que han tenido. Como 'Nóos' o 'los Pujol', tenemos a Bárcenas, 'Gürtel', 'Púnica', los 'ERE' de Andalucía, el fraude de los cursos de formación... todos grandes episodios de corrupción en nuestro país que han sido destapados por la prensa o que gracias a la labor de los medios ha llegado hasta los ciudadanos el transcurrir de las investigaciones judiciales con pelos y señales. Su difusión a la opinión pública ha ayudado -ayuda, como estamos viendo estos días con el diputado 'popular' Pedro Gómez de la Serna y el ex embajador Gustavo de Arístegui, investigados ya por la Justicia tras una información de ELMUNDO- a que el trabajo de los fiscales y de los jueces ni pasen desapercibidos ni caigan en el olvido. Y, no hay que olvidarlo, han sido éste y otros diarios impresos los que han llevado la voz cantante en la denuncia de la corrupción de los políticos. La democracia española, la limpieza del sistema, debe mucho a los medios de comunicación por las denuncias de estos años.
Unos años en los que la prensa ha vivido -vive todavía- la mayor crisis de su historia. El Anuario de la Profesión Periodística que edita cada año la Asociación de la Prensa de Madrid recoge cifras apabullantes, como que entre 2008 y 2014 han desaparecido 12.000 puestos de trabajo de periodistas en España, la tercera parte del total. Concretamente, los diarios, han visto reducida su facturación de 2.200 millones de euros en 2008 a 1.500 millones en 2014, fruto, además de la caída de la publicidad, de que en los últimos 10 años, la mitad de los españoles entre 14 y 34 años y la cuarta parte de los que tienen entre 33 y 44 años han dejado de leer diarios. Sobre todo porque han encontrado otros medios para informarse, todos ellos gratuitos, como la radio, la televisión y la inmensa mayoría de las webs informativas.
A pesar de todo ello, repito, la prensa ha continuado ejerciendo su labor de control del poder y sobrevivirá mientras continúe haciéndola. Claro que está en cuestión el modelo de negocio porque las empresas periodísticas tienen que buscar nuevas formas de conseguir ingresos, pero se encuentre la solución que se encuentre para ello, nunca podrá abandonar esa función de contrapoder, que es su razón de ser. Ahora que muchos consideran que empieza la legislatura de la regeneración, los políticos tienen que seguir sintiendo en su cogote el aliento de los medios. Es lo mejor que puede ofrecer para que los ciudadanos continúen confiando en el periodismo, sea en papel o en la página web.
En todos estos casos, la prensa -EL MUNDO en particular- ha jugado un papel determinante ante la opinión pública, hasta el punto de que sin las investigaciones periodísticas -de este diario o de otros colegas- probablemente algunos de estos procesos no hubieran llevado el rumbo que han tenido. Como 'Nóos' o 'los Pujol', tenemos a Bárcenas, 'Gürtel', 'Púnica', los 'ERE' de Andalucía, el fraude de los cursos de formación... todos grandes episodios de corrupción en nuestro país que han sido destapados por la prensa o que gracias a la labor de los medios ha llegado hasta los ciudadanos el transcurrir de las investigaciones judiciales con pelos y señales. Su difusión a la opinión pública ha ayudado -ayuda, como estamos viendo estos días con el diputado 'popular' Pedro Gómez de la Serna y el ex embajador Gustavo de Arístegui, investigados ya por la Justicia tras una información de ELMUNDO- a que el trabajo de los fiscales y de los jueces ni pasen desapercibidos ni caigan en el olvido. Y, no hay que olvidarlo, han sido éste y otros diarios impresos los que han llevado la voz cantante en la denuncia de la corrupción de los políticos. La democracia española, la limpieza del sistema, debe mucho a los medios de comunicación por las denuncias de estos años.
Unos años en los que la prensa ha vivido -vive todavía- la mayor crisis de su historia. El Anuario de la Profesión Periodística que edita cada año la Asociación de la Prensa de Madrid recoge cifras apabullantes, como que entre 2008 y 2014 han desaparecido 12.000 puestos de trabajo de periodistas en España, la tercera parte del total. Concretamente, los diarios, han visto reducida su facturación de 2.200 millones de euros en 2008 a 1.500 millones en 2014, fruto, además de la caída de la publicidad, de que en los últimos 10 años, la mitad de los españoles entre 14 y 34 años y la cuarta parte de los que tienen entre 33 y 44 años han dejado de leer diarios. Sobre todo porque han encontrado otros medios para informarse, todos ellos gratuitos, como la radio, la televisión y la inmensa mayoría de las webs informativas.
A pesar de todo ello, repito, la prensa ha continuado ejerciendo su labor de control del poder y sobrevivirá mientras continúe haciéndola. Claro que está en cuestión el modelo de negocio porque las empresas periodísticas tienen que buscar nuevas formas de conseguir ingresos, pero se encuentre la solución que se encuentre para ello, nunca podrá abandonar esa función de contrapoder, que es su razón de ser. Ahora que muchos consideran que empieza la legislatura de la regeneración, los políticos tienen que seguir sintiendo en su cogote el aliento de los medios. Es lo mejor que puede ofrecer para que los ciudadanos continúen confiando en el periodismo, sea en papel o en la página web.
(Publicado en El Mundo el 14 de enero de 2016)
lunes, 28 de diciembre de 2015
Un judío 'sin techo'
(Publicado en El Mundo el 24 de diciembre de 2015:)
Esta columna la va a escribir Pascal Bugis, alcalde de la villa francesa de Castres, de 41.000 habitantes, situada en la región de Midi-Pyrénées. El pueblo celebra anualmente las fiestas de Navidad con una exposición de belenes organizada por el Ayuntamiento, entre otros eventos. El año pasado recibió por estas fechas una petición por parte del presidente de la Federación del Libre Pensamiento del Tarn para que retirara la exposición al considerarla ilegal dada la condición laica del Estado francés. Ésta fue la respuesta de Bugis:
«El alcalde
Castres, 22 de diciembre de 2014
Señor,
En su cualidad de presidente de la Federación del Libre Pensamiento del Tarn, me pide que haga proceder a la remoción de la exposición de belenes de la plaza Jean-Jaurès, instalada para las fiestas de Navidad, en el ámbito del mercado de Navidad del año 2014, en la medida en que usted estima que, con esta instalación, he ignorado el principio del artículo 28 de la Ley de 9 de diciembre de 1905.
Le podría contestar que ese artículo prohíbe: 'levantar o colocar cualquier signo o emblemas religiosos en los monumentos públicos o en cualquier lugar público, a excepción de los edificios destinados al culto, de los terrenos para la sepultura en los cementerios, de los monumentos funerarios así como de los museos o exposiciones' y que en la medida en que usted mismo en su carta califica por siete veces al evento en cuestión de 'exposición', me permite pensar que (perdóneme la expresión) la messe est dite y que no hay más qué añadir.
Pero sería demasiado fácil esconderse detrás de argucias jurídicas y me atrevo a comunicarle algunas libres ideas de defensores de la libertad de pensamiento que recuerdan cuál es el significado del belén:
El belén es la Navidad y la Navidad es el belén. El belén es también la historia de una familia que por falta de derecho a la vivienda se ha refugiado en un establo. Es un signo de esperanza para todos los sin techo.
El belén es también un rey árabe y otro africano que vienen a visitar a un judío. Es un signo de esperanza y de paz en estos tiempos de choque de civilizaciones y de conflicto en el Oriente Próximo.
El belén son también los pastores gritando de alegría y cantando en una noche de diciembre. ¿Conoce usted a muchos pastores que se rían en este tiempo de crisis?
El belén es un buey, símbolo de la condición laboriosa del hombre. Por último, el belén es un burro, aunque un rumor dice que 'ese burro salió del belén en 2014 para unirse a la Federación del Libre Pensamiento del Tarn'.
En cuanto a mí, apenas me atrevo a decirle cuáles son mis pensamientos cuando constato a qué luchas se dedican valerosos ciudadanos, mientras que muchos de nuestros semejantes tendrían el derecho de esperar que vuestra sagacidad se pusiera al servicio de sus sufrimientos y esperanzas.
No puedo naturalmente desearle unas buenas fiestas de Navidad, por razones que no se le escaparán, ni animarle a celebrar las virtudes del nuevo año, ya que nuestro calendario se empeña en tomar como referencia un antes y un después de Cristo.
Le concedo a pesar de todo unos saludos ciudadanos,
Esta columna la va a escribir Pascal Bugis, alcalde de la villa francesa de Castres, de 41.000 habitantes, situada en la región de Midi-Pyrénées. El pueblo celebra anualmente las fiestas de Navidad con una exposición de belenes organizada por el Ayuntamiento, entre otros eventos. El año pasado recibió por estas fechas una petición por parte del presidente de la Federación del Libre Pensamiento del Tarn para que retirara la exposición al considerarla ilegal dada la condición laica del Estado francés. Ésta fue la respuesta de Bugis:
«El alcalde
Castres, 22 de diciembre de 2014
Señor,
En su cualidad de presidente de la Federación del Libre Pensamiento del Tarn, me pide que haga proceder a la remoción de la exposición de belenes de la plaza Jean-Jaurès, instalada para las fiestas de Navidad, en el ámbito del mercado de Navidad del año 2014, en la medida en que usted estima que, con esta instalación, he ignorado el principio del artículo 28 de la Ley de 9 de diciembre de 1905.
Le podría contestar que ese artículo prohíbe: 'levantar o colocar cualquier signo o emblemas religiosos en los monumentos públicos o en cualquier lugar público, a excepción de los edificios destinados al culto, de los terrenos para la sepultura en los cementerios, de los monumentos funerarios así como de los museos o exposiciones' y que en la medida en que usted mismo en su carta califica por siete veces al evento en cuestión de 'exposición', me permite pensar que (perdóneme la expresión) la messe est dite y que no hay más qué añadir.
Pero sería demasiado fácil esconderse detrás de argucias jurídicas y me atrevo a comunicarle algunas libres ideas de defensores de la libertad de pensamiento que recuerdan cuál es el significado del belén:
El belén es la Navidad y la Navidad es el belén. El belén es también la historia de una familia que por falta de derecho a la vivienda se ha refugiado en un establo. Es un signo de esperanza para todos los sin techo.
El belén es también un rey árabe y otro africano que vienen a visitar a un judío. Es un signo de esperanza y de paz en estos tiempos de choque de civilizaciones y de conflicto en el Oriente Próximo.
El belén son también los pastores gritando de alegría y cantando en una noche de diciembre. ¿Conoce usted a muchos pastores que se rían en este tiempo de crisis?
El belén es un buey, símbolo de la condición laboriosa del hombre. Por último, el belén es un burro, aunque un rumor dice que 'ese burro salió del belén en 2014 para unirse a la Federación del Libre Pensamiento del Tarn'.
En cuanto a mí, apenas me atrevo a decirle cuáles son mis pensamientos cuando constato a qué luchas se dedican valerosos ciudadanos, mientras que muchos de nuestros semejantes tendrían el derecho de esperar que vuestra sagacidad se pusiera al servicio de sus sufrimientos y esperanzas.
No puedo naturalmente desearle unas buenas fiestas de Navidad, por razones que no se le escaparán, ni animarle a celebrar las virtudes del nuevo año, ya que nuestro calendario se empeña en tomar como referencia un antes y un después de Cristo.
Le concedo a pesar de todo unos saludos ciudadanos,
Pascal Bugis»
Me ha llegado un ¿christma? En él se ve un abeto con bolas y este deseo: «Felices Días». Esta noche se celebra lo que se celebra. Se puede contemplar desde muchos puntos de vista. Lo absurdo es tratar de escamotearlo.
@vicentelozano
Me ha llegado un ¿christma? En él se ve un abeto con bolas y este deseo: «Felices Días». Esta noche se celebra lo que se celebra. Se puede contemplar desde muchos puntos de vista. Lo absurdo es tratar de escamotearlo.
@vicentelozano
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



