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martes, 23 de diciembre de 2014

El espacio y el tiempo

'INTERSTELLAR' es un buen intento de divulgación de algo tan complicado como la física cuántica, la relatividad y los conceptos de espacio y tiempo. Lo consigue a medias, pero hay que reconocer que es muy difícil plasmar en argumento y en imágenes lo que ni la ciencia puede explicar todavía, como el comportamiento de la vida en un agujero negro. A nuestra mente le cuesta pensar que alguien pueda estar a la vez en dos sitios distintos o que el tiempo avance de forma diferente según el lugar donde uno se encuentre. El espacio y el tiempo nos tienen tan condicionados que nos complican explicar otras coordenadas distintas de las nuestras. Lean lo publicado ayer en este periódico sobre la película de Nolan.

Pero con internet y su desarrollo industrial podemos hacernos una idea rudimentaria de que nuestras tres dimensiones, cuatro con la temporal, son hasta cierto punto relativas. El concepto de espacio cambia cuando en un dispositivo que no ocupa más que un mechero guardas -y transportas- los cientos de documentos con los que trabajas para hacer una tesis doctoral.

Y también varía el concepto del tiempo. ¿Cuánto tardábamos hace unos años en desplazamientos, colas y trámites para realizar una simple transferencia bancaria? Hoy viajamos virtualmente hasta la Universidad de Harvard para consultar un manual de su biblioteca. Y un médico puede asistir en directo desde su despacho en Madrid, y sin apenas coste, a la conferencia que un colega pronuncia en Houston sobre el último tratamiento de una enfermedad.

Sólo estamos empezando en esta tremenda ruptura de nuestros modos de comportamiento. Ya se investiga en lo que se conoce como internet de las cosas, que es la interconexión de objetos para que se proporcionen información entre sí. Permitirá que las máquinas casi piensen. Por ejemplo, el ahorro de agua podría ser impresionante si pudiéramos calcular el consumo exacto que necesita cada planta según las condiciones de luz, humedad y temperatura en cada momento. Y el de combustible, si los vehículos escogieran por sí mismos la ruta más ecológica en función de las condiciones del tráfico.

Esta revolución alcanzará a la política. Si es seguro enviar dinero desde el teléfono móvil, ¿por qué no lo va a ser votar al candidato que consideremos más adecuado, al margen de listas cerradas y de cúpulas de los partidos? Esto tardará un poco más porque hay políticos por medio. Pero llegará. Y viviremos mejor, aunque sólo vivamos la vida de la Tierra.

@vicentelozano
(Publicado en El Mundo el 22 de diciembre de 2014)

jueves, 11 de febrero de 2010

Dinero árabe en Hollywood ¿un peligro?

22:08 08-02-2010


Saadi Gaddafi, uno de los hijos del líder libio Muammar el-Gaddafi, va a producir una película en Hollywood a través de su empresa Natural Selection. Se llamará 'El Experimento' y es un 'remake' de un clásico del cine alemán. Se suma así a otras iniciativas similares de países árabes, como Abu Dhabi, que han entrado en el negocio cinematográfico estadounidense. Los grandes estudios de Hollywood necesitan dinero para sobrevivir y se acepta venga de donde venga.

Pero en Estados Unidos han surgido muchas dudas sobre la incursión de inversores árabes -aunque sean los 'buenos' y por lo tanto bendecidos por la cultura occidental- en la industria del cine, por la influencia que tienen las películas de éxito en la cultura de los países donde triunfan. Hay muchos ejemplos del calado de las películas.

Desde el fomento del consumo de tabaco en los años cuarenta y cincuenta -¿quién no ha tenido ganas de encender un cigarrillo la primera vez que Bogart hace lo propio en 'Casablanca' o en 'El halcón maltés'?- hasta el cambio de comportamiento que provocaron en la juventud 'Saturday Night Fever' o 'Grease', pasando por las historias muy críticas sobre la guerra de Vietnam de los setenta y ochenta -'Apocalipsis Now', 'Platoon', 'La colina de la hamburguesa' o 'Nacido el 4 de julio'-, que plasmaron la realidad de una guerra hasta entonces idolatrada.

No hay más que ver cómo trató durante buena parte del siglo XX el género cinematográfico 'western' el exterminio de las tribus autóctonas indias de finales del XIX -'Centauros del desierto', 'Murieron con las botas puestas...'- y cómo han visto ese episodio histórico millones de ciudadanos occidentales durante años.

Por eso hay quien se opone la invasión árabe en Hollywwod. Quien pone el dinero pone la influencia y de unos estudios dominados hasta hace poco por el dinero judío se puede pasar a la realización de películas con guiones o temática que se podrían considerar, como mínimo, en la órbita de la Alianza de Civilizaciones.

En sí mismo, esto no es ni bueno ni malo. Pero sí me hace pensar si la cultura occidental imperante puede empezar a perder su hegemonía en el mundo. Por lo pronto, Europa ya lo está sintiendo en su influencia en la economía global.